El ciclo de vida de los clientes y del CRM: dos activos que van de la mano

ciclo de vid de un software CRM

El ciclo de vida de un cliente es una herramienta útil para poder analizar el estado de las ventas de una empresa.

Dependiendo de la fase en la que éstas se encuentran, el nivel de ventas y, por tanto, de beneficios empresariales será diferente. Analizar cada una de las fases en las que se encuentra un determinado cliente es importante para conocer la forma en la que se debe actuar en cada momento. Años atrás realizar este seguimiento era un proceso mucho más complejo y costoso. En la actualidad, en cambio, las soluciones CRM no solo han incrementado el volumen de ventas de las compañías, sino que también han aumentado la posibilidad de análisis y conocimiento de su mercado.

El ciclo de vida de un CRM

Para entender la fase en la que los clientes de una compañía se encuentran en relación a la venta es importante comprender, también, el ciclo de vida del software de gestión CRM.

El primer paso del ciclo de vida de un CRM viene dado por la integración del programa de gestión clientelar a la compañía en cuestión. Después de un proceso de implantación del CRM en el que se configuran los principales aspectos técnicos dentro de la empresa, llega el momento de analizar las diferentes bases de datos con las que ya cuenta la marca.

La siguiente fase está vinculada con la optimización de la estrategia a seguir para conseguir maximizar las ventas, segmentando a los públicos y generando una hoja de ruta para conquistar a potenciales clientes.

Por último, es necesario pasar a la acción mediante la interacción con el cliente, momento en el que aparece también el análisis del ciclo de vida de los usuarios.

El ciclo de vida de los clientes

Las diferentes fases que se establecen de forma técnica durante el ciclo de vida de un cliente en relación a una empresa son las siguientes:

  • Localización: es importante tener claro cuál es el público objetivo al que una empresa se dirige y segmentar la audiencia para conseguirlo. El software CRM es ideal para este tipo de tareas, ya que proporciona toda la información relativa a los usuarios para que las campañas de marketing sean 100% rentables.
  • Aproximación: en esta segunda fase es importante ofrecer un  trato personalizado a los usuarios, de tal manera que comencemos a fomentar una relación a largo plazo con los mismos. De ahí que la primera toma de contacto debe ser cuidadosa y edificante.
  • Atracción: llega el momento de seducir al cliente. En este aspecto, un programa de gestión CRM contribuye de forma directa a la gestión de la calidad. Y es que con los movimientos y experiencias previas del usuario en nuestra web podemos conocer parte de sus necesidades y tratar de satisfacerlas para diferenciarnos de la competencia.
  • Inicio: es el momento en el que un cliente, por fin, decide realizar su primera compra. Si la experiencia funciona correctamente hasta este punto, es posible que sea el inicio de una relación a largo plazo.
  • Ordeño: el objetivo de esta fase es alargar el momento cúspide de la relación con el cliente lo máximo posible. Para ello, la información que un CRM proporciona es importante para tratar de satisfacer las necesidades y prioridades que puedan tener los usuarios.
  • Declive: es el momento en el que un ciclo de vida clientelar se termina. Para cuando llega este punto, es importante que las empresas ya dispongan de otros cuatro o cinco clientes dispuestos a iniciar un nuevo proceso de compra. Además, los datos quedan acumulados en la documentación que genera el software de gestión empresarial CRM y la posibilidad de realizar acciones de remarketing en el futuro son completamente viables.

En conclusión, para poder alargar lo máximo posible el ciclo de vida de un cliente es importante contar con herramientas especializadas como el software de gestión CRM.